Directorio Legislativo



Lula y Bolsonaro competirán por la Presidencia en una elección con final abierto




Este domingo 30 de octubre los ciudadanos brasileños irán a las urnas para definir su próximo presidente. Deberán elegir entre Jair Bolsonaro, actual mandatario y líder de un espacio liberal conservador, y Lula Da Silva, expresidente y líder del laborismo nacional. Los sondeos marcan, como en la primera ronda, a Lula como favorito. Sin embargo, la diferencia es poca y estaría disminuyendo día a día. Así en los números se nota con claridad lo que a nivel social se está dando desde el comienzo de la campaña: una polarización política acompañada de un alto nivel de paridad en términos de apoyo social entre ambos líderes lo que vislumbra un final abierto para el domingo. 

La mayor parte de los sondeos para esta segunda etapa, muestran a Lula como favorito. La brecha que separa a ambos candidatos es bastante pequeña como en la primera ronda y a medida que pasan las semanas tiende a achicarse más. Lula obtendría entre un 47% y un 51% de los votos totales mientras que Bolsonaro apunta a un intervalo de entre 43% y 47%.  En cualquier caso, el domingo la elección estará abierta y el vencedor concreto dependerá del comportamiento final de la ciudadanía en el cuarto oscuro. 

Apoyos y alianzas: ¿el factor clave del domingo?

Tras el ajustado resultado que arrojaron las urnas el 2 de octubre, quedó claro que tanto Lula como Bolsonaro necesitarían trabajar a contrarreloj para conseguir alianzas y traccionar votos de cara a la segunda vuelta. Allí el líder laborista logró una clara ventaja: logró el apoyo de Simone Tebet (MDB) y Ciro Gomes (PDT), tercera y cuarto en la primera vuelta, lo que le aseguraría la victoria este domingo si los votos se trasladarán en su totalidad hacia su candidatura y no hubiera un aumento sustancial de la participación. Sin embargo, en la práctica dicha traslación no es automática y en este caso los sondeos parecieran indicar que esos apoyos no estarían logrando el efecto deseado. 

¿Con qué Poder Legislativo deberá lidiar el nuevo presidente?

A diferencia de la contienda presidencial, el próximo Congreso quedó definido en las elecciones del 2 de octubre. Independientemente de quién sea el futuro presidente, el próximo Poder Legislativo tendrá una presencia más marcada del “bolsonarismo”. A esa tendencia general hay que sumarle la fragmentación habitual del Congreso brasileño. Gane quien gane el domingo, el nuevo presidente deberá construir alianzas amplias para poder viabilizar su agenda legislativa.

¿Y ahora?

En la víspera de la segunda vuelta, el resultado es la gran incógnita, mucho más luego de la performance del actual presidente en la primera ronda. Es cierto que Lula parte cómo favorito gracias a las alianzas que supo construir con terceros espacios. Pero también es cierto que los sondeos muestran una tendencia a un estrechamiento de su favoritismo. Por su parte Bolsonaro profundizó sus actos de campaña en territorios claves y, apuntalado por resultados económicos positivos recientes, aspira a alzarse victorioso. En ese marco, una sociedad altamente polarizada y marcada por la violencia política aguarda con incertidumbre qué pasará el día después de la elección luego de las múltiples críticas del actual presidente al sistema electoral y ante la posibilidad concreta de un desconocimiento del resultado de su parte. 

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