Elecciones en Brasil: Lula logra una remontada histórica pero deberá gobernar con un Congreso más desafiante

Lula da Silva (PT) fue reelecto presidente de Brasil en la segunda vuelta del domingo 25 de octubre. Obtuvo el 51,79% de los votos válidos (64,2 millones), frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro (PL) (59,8 millones), una diferencia de 4,4 millones de votos. Con este resultado, Lula se convirtió en el primer candidato en dar vuelta en el balotaje una derrota de primera vuelta y en el primer presidente en ganar la elección cuatro veces. Asumirá su cuarto mandato el 5 de enero de 2027.
El presidente pasó de estar 2,2 millones de votos por detrás de Flávio en la primera vuelta a ganar por 4,4 millones en el balotaje. La remontada se apoyó principalmente en una mayor participación: la abstención cayó del 21,08% al 19,21%, lo que sumó 2,83 millones de votantes, y los votos en blanco y nulos bajaron del 4,8% al 3,2%. En menor medida, también influyeron los votantes de los candidatos eliminados, que le dieron a Lula una ventaja de 600 mil votos. En lo territorial, el presidente aumentó sus votos en todos los estados y en el Distrito Federal. El cambio fue especialmente importante en Minas Gerais, el único estado donde logró dar vuelta el resultado y que volvió a funcionar como termómetro de la elección nacional.
Flávio Bolsonaro desconoce el resultado
Flávio Bolsonaro anunció que no reconocerá la victoria de Lula. Cuestionó la decisión del Supremo Tribunal Federal (STF) de extender el horario de votación dos horas, hasta las 19, aunque esa medida había sido pedida por ambas campañas tras problemas en el transporte público. Según datos del Tribunal Superior Electoral (TSE), solo 35.521 votos se emitieron después de las 17 horas, una cifra muy lejana a la ventaja de 4,4 millones que obtuvo Lula.
Un Congreso más desafiante
Lula deberá gobernar con un Congreso en el que el bolsonarismo tendrá una fuerza histórica. El PL será la primera minoría en ambas cámaras, con 28 senadores y 121 diputados. El oficialismo, en cambio, partirá de un piso bajo. En el Senado, el PT y sus aliados de centroizquierda sumarán 16 bancas, y en Diputados la federación del PT (PT-PCdoB-PV) tendrá 88, lejos de las mayorías de 41 y 257 bancas. Por eso, el Centrão (MDB, PSD, União Brasil, PP y Republicanos) volverá a ser clave para aprobar leyes, sostener vetos y conseguir la aprobación de nombramientos al STF. Los legisladores electos asumirán el 1 de febrero de 2027.
Una señal positiva para el Ejecutivo es que los actuales presidentes de ambas cámaras, Davi Alcolumbre (União) en el Senado y Hugo Motta (Republicanos) en Diputados, reconocieron la victoria de Lula y dijeron estar dispuestos a trabajar con el gobierno. En su discurso de victoria, el presidente reconoció la composición conservadora del nuevo Congreso y se comprometió a dialogar con todas las fuerzas políticas: “Yo no elegí al Congreso, lo eligió el pueblo, y es con ellos con quienes votaré, trabajaré y aprobaré las cosas”.
Un contrapeso al giro regional a la derecha
La victoria de Lula fue reconocida por presidentes latinoamericanos de distinto signo político, incluidos referentes del giro regional a la derecha como José Antonio Kast (Chile), Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay), Rodrigo Paz (Bolivia), Keiko Fujimori (Perú) y Abelardo de la Espriella (Colombia). También lo felicitaron la Unión Europea, los gobiernos de Francia y España y los líderes de China, India y Rusia, socios de Brasil en los BRICS. Donald Trump, que había respaldado a Flávio Bolsonaro, y Javier Milei todavía no se pronunciaron.
La reelección de Lula rompe con dos tendencias que marcaron a América Latina en la última década: la alternancia en el poder (hasta ahora solo cuatro oficialismos habían logrado mantenerse en el gobierno) y el triunfo de partidos de derecha en varios países de la región. Además, es la primera victoria de un candidato sin el respaldo de Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca, y consolida a Brasil como un contrapeso frente al giro conservador regional.